Design Thinking – Fase 2: Definir el problema

La segunda fase de la metodología Design Thinking consiste en DEFINIR el reto o problema. Es cierto que partíamos de un reto determinado que puede ser más o menos concreto. Sin embargo ese reto era algo a priori, cuando lo establecíamos aún no sabíamos nada o casi nada del usuario para el cual íbamos a realizar nuestro diseño. Tras la fase 1 en la que hemos abierto los ojos y los oídos para comprender a nuestro público objetivo, se hace preciso redefinir ese reto inicial o definir como tal el problema específico para el que vamos a encontrar soluciones.

Fotografía con licencia CC por robayre.

La definición concreta del problema es fundamental ya que va a permitir guiar el proceso creativo. Una mala definición puede hacer que todo el proceso salga mal y que debemos regresar a este punto. Algunas características que debería tener son:

  • Que sea inspiradora.
  • Que recoja la información y las emociones de las personas que has observado.
  • Que permita generar criterios para evaluar si se alcanza el objetivo.

Recordando la sesión introductoria es el momento de determinar:

  • ¿Qué necesidades tiene nuestro usuario? No te contentes con las ideas preconcebidas que tenías al plantear el reto. Hay que profundizar a partir de toda la información que habéis recogido.
  • ¿Qué insights podemos extraer de nuestro contacto con el usuario? Wordreference define insight como “a penetrating and often sudden understanding, as of a complex situation or problem”. Una traducción podría ser “percepción”. Se trata de intuiciones que nos hacen comprender una problema o una situación compleja. ¿Qué ideas podéis extraer tras la fase de empatía?

¿Qué técnicas nos pueden ayudar?

A partir de la Mini guía una introducción la Design Thinking + bootcamp bootleg extraigo un par de ellas:

  • Método 9: Definir el problema jugando. Básicamente a partir de la identificación de las necesidades (verbos) y de los insights debemos construir frases siguiendo este esquema: “El (usuario) necesita (necesidad) porque (insight).” A partir de la identificación de esos elementos se pueden hacer distintas combinaciones. Finalmente se pueden emplear también varios insights para guiar el proceso creativo posterior.
  • Método 10: Checklist de lectura crítica. El método se emplea para determinar si la definición del problema que se ha alcanzado es adecuada, estimulante, específica y viable. Formula las siguientes preguntas:
    • 1) ¿Cuál es la clave del problema?
      • ¿Qué enfoque va a adoptar tu equipo?
      • ¿Cuál es el marco teórico del problema?
      • ¿Está el problema formulado centrado en el usuario, basado en necesidades y guiado por los insights obtenidos?
    • 2) ¿Quién lo dice? ¿Quién lo formula?
      • ¿Es válida la definición del problema?
      • ¿Está fundamentada en la información que has obtenido del usuario?
      • ¿Es resultado de un análisis de la información obtenida? ¿o es simplemente fruto de una entrevista entretenida?
    • 3) ¿Qué tiene de nuevo?
      • ¿Qué valor añadido aporta tu definición del problema?
      • ¿Has articulado la información que has descubierto, tus percepciones (insights), de una forma novedosa, distinta?
      • ¿Sitúas la definición del problema en el propio contexto del usuario?
      • Si piensas que la definición del problema no añada nada nuevo, intenta ser más específico.
    • 4) ¿A quién le importa el problema?
      • ¿Es revelante el problema que planteas? ¿De qué manera?
      • Si es así, el equipo debiera estar entusiasmado de abordar este problema a estas alturas.
      • ¿Es un trabajo que vale la pena llevar a cabo? Si no fuera así, pregúntate por qué.
      • Vuelve a replantear el problema hasta que alcances estos objetivos.

¿Cómo registrar los avances que se van haciendo el equipo de trabajo?

Como en las fases anterior, deja constancia de las necesidades e insights identificados así como de la definición final del problema.

Para esta actividad se dedicará en clase 1 hora.