Los retos de la Universidad en el marco de la sociedad digital

Hasta ahora hemos abordado el marco institucional en el que se desenvuelve el sistema universitario en Europa y en España; sin embargo esta revisión del pasado y del presente no es suficiente para justificar y dar solidez a este proyecto docente que busca consolidar una carrera académica que se pretende desarrollar durante las próximas tres décadas. Probablemente de todas las transformaciones a las que nos enfrentamos la de más calado tanto en lo estratégico como en lo táctico es la digital. El desarrollo de una sociedad digital, en las que las interacciones de la ciudadanía con las administraciones, las empresas, con otras personas y entidades se desarrollan de forma mayoritaria a través de medios digitales nos sitúa ante un nuevo escenario cuyo impacto está lejos de poder ser anticipado. Aún nos encontramos con instituciones que distan mucho de aprovechar al menos parte de las posibilidades ya conocidas que estas tecnologías nos ofrecen. Los liderazgos han de construirse sobre otras bases en las que la experimentación, la asunción de riesgos y la innovación sean ejes fundamentales para proyectarnos hacia el futuro.

De entre los numerosos documentos e informes que podríamos considerar para dibujar los retos que afronta el sistema universitario comenzamos por la serie de informes NMC Horizon Report: Edición Educación Superior. Se trata de una publicación del NMC Horizon Project en colaboración con la EDUCAUSE Learning Initiative (ELI), que desde 2002 identifica y describe tecnologías emergentes con probabilidad de tener un gran impacto en los siguientes cinco años a nivel global en la educación superior. La Figura 1.1 muestra un resumen de las principales tendencias identificadas a lo largo de los últimos 6 años. En cada informe se trabaja siempre con un horizonte temporal máximo de 5 años. Intentan responder a las siguientes cuestiones: ¿Qué tendencias y tecnologías dirigirán el cambio educativo? ¿Cuáles son los principales desafíos a los que nos enfrentamos? ¿Cómo podemos crear estrategias efectivas para solucionarlos?

Principales tendencias en educación superior de acuerdo con los NMC Horizon Reports

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Fuente: Magro (2016)

Vamos a centrar nuestra atención a desgranar cuáles son las tendencias recogidas en el Informe de 2016. En la Figura se puede observar un resumen de sus principales conclusiones.

Temas del NMC Horizon Report: Edición Educación Superior 2016

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Fuente: NMC Horizon Report: Edición Educación Superior 2016 (p. 2).

Los expertos están de acuerdo en dos tendencias a largo plazo (horizonte de 5 años): el avance de las culturas de innovación y un replanteamiento acerca de cómo funcionan las Universidades.

El desarrollo de una cultura de cambio e innovación pasa por una mayor experimentación en el ámbito de las metodologías y las formas de gestión y organización. Las instituciones de educación superior deben estructurarse de manera que sean flexibles, estimulen la creatividad y el pensamiento empresarial. Para ello se proponen modelos ágiles como los empleados por las startups, de modo que las instituciones puedan evolucionar constantemente, reflejando y explorando los límites del mercado global. Se impulsarán estrategias de mayor participación de los estudiantes, desarrollando una cultura de innovación y emprendimiento, y de colaboración, frente a modelos más jerárquicos.

La Innovation Policy Platform apuesta por el desarrollo de cursos de emprendimiento de forma transversal que impliquen tanto a los estudiantes como a los profesores con independencia de las áreas de conocimiento. Para ello es fundamental el apoyar el empleo de metodologías docentes más interactivas, como por ejemplo aquellas que están basadas en proyectos.

Algunos casos de interés son, por ejemplo:

  • MIT Innovation Initiative. Un instituto que desarrolla la ciencia de la innovación proveyendo al MIT con recursos y metodologías para afrontar los retos más complicados.
  • School de la Stanford University. Una escuela que trabaja sobre la metodología del Design Thinking para generar propuestas innovadoras.

El replanteamiento y rediseño del funcionamiento de las instituciones debe estar orientado a una mejor preparación y empleabilidad de los estudiantes poniendo el foco en las competencias, como ya hace el modelo del EEES. A pesar de estos esfuerzos, según un informe de McKinsey (Mourshed, Farrell y Barton, 2013), el 43% de los empleadores indican que no encuentran los trabajadores con los conocimientos y las competencias adecuadas, y que más de 75 millones de jóvenes en el mundo están sin trabajo. Casi la mitad de los jóvenes no están seguros de que sus estudios de enseñanza post-obligatoria hayan mejorado sus expectativas y oportunidades de encontrar trabajo.

En esta línea, se debe fomentar el trabajo interdisciplinario de los estudiantes abandonando las limitaciones para colaborar con compañeros de otras áreas. Se propone la experimentación con métodos alternativos de evaluación y de acreditación con el fin de dar cabida a una población estudiantil cada vez mayor y con diferentes necesidades. La personalización de la educación es también una tendencia clave que puede compaginarse con un elevado número de estudiantes mediante el empleo de tecnología. Los nuevos paradigmas se centran en el aprendizaje en línea, “un método que permite que las Universidades satisfagan la demanda de los consumidores, haciendo más accesibles las credenciales de la Universidad, y elaborando programas que ofrecen a los estudiantes en todas las etapas una propuesta más válida” (p. 11). En este contexto podemos situar también modelo de educación híbrida o combinada (blended learning) y los MOOCs, de los cuales hablaremos como parte del Proyecto Investigador asociado a la plaza. El modelo “Education-as-a-Service” (EaaS), que ya se ha empleado en diversos sectores empresariales con especial éxito en la industria del software, supondrá un sistema de administración que fragmente los actuales componentes del sistema de educación superior, dando a los estudiantes la opción de pagar solo los cursos que precisen.

En el medio plazo (de tres a cinco años) el informe se refiere al rediseño de los espacios de aprendizaje y a cambios hacia enfoques de aprendizaje más profundo.

El rediseño de los espacios de aprendizaje es justamente consecuencia de las propuestas de trabajo interdisciplinar y de trasladar a los espacios físicos los modelos de colaboración y participación que actualmente se desarrollan en entornos digitales. Esto permitirá el desarrollo de nuevas pedagogías más colaborativas, más centradas en proyectos. En esta línea se sitúa también la creación de espacios de creación, fabricación, hackeo y experimentación, como son los makerspaces, fablabs, hacklabs o medialabs.

El cambio hacia enfoques de aprendizaje más profundos pretende justamente movilizar las competencias que los sistemas educativos buscan desarrollar, de modo que estos objetivos se alineen con las metodologías empleadas. Un aprendizaje superficial se centra en la reproducción de información por parte del estudiante para poder responder a las preguntas. El aprendizaje profundo obliga a los estudiantes a concentrarse en el significado del contenido, conectando las ideas entre sí y con experiencias previas para favorecer un entendimiento personal. Se trata de alejarse de un aprendizaje memorístico para trabajar, por ejemplo, en torno a proyectos con aprendizajes más autónomos, activos y centrados verdaderamente en el estudiante.

En el corto plazo se sitúa el crecimiento del interés por la medición del aprendizaje, aprovechando el auge de los datos generados por la interacciones de los estudiantes con múltiples dispositivos. La analítica aplicada al aprendizaje y el aprendizaje adaptativo son resultado del empleo de herramientas digitales en el aprendizaje. El gran reto sigue siendo la medición de estas interacciones cuando se realizan en entornos fuera de los Learning Management Systems desarrollados específicamente con estos fines. En 2013 tuvimos la oportunidad de organizar en Granada a través de la iniciativa GrinUGR un evento[1] en paralelo con la Universidad de Stanford, en el que se debatieron sobre las últimas propuestas de aprendizaje en el contexto de las tecnologías digitales y se dieron a conocer las posibilidades de investigación en educación con los datos que se generan a partir de las plataformas online. La investigación en este sentido está íntimamente relacionada con una de las líneas de nuestro proyecto investigador.

Por último, en el corto plazo también se sitúan los aprendizajes híbridos que son el resultado de la integración de las tecnologías digitales en el desarrollo de cursos presenciales. Se dan diversos modelos que responden a la evidente necesidad de incorporar los dispositivos que ya emplean con fines sociales nuestros estudiantes en entornos de aprendizaje y con una futura finalidad profesional. Este tipo de experiencias forman parte también de la experiencia que aportamos en este proyecto, tanto con el diseño de planteamientos híbridos como con el desarrollo de investigación sobre estas propuestas.

Finalmente hacemos referencias a los principales desafíos que afronta el sistema universitario. Dentro de los desafíos “solucionables” se incluyen dos: la mezcla del aprendizaje formal e informal y la mejora de la alfabetización digital. Ambos están en el centro de los intereses que hemos desarrollado a lo largo de la trayectoria que presento en esta candidatura.

Otros desafíos de mayor complejidad, pero igualmente vinculados a los retos de la sociedad digital, son la personalización del aprendizaje y el equilibrio entre nuestras vidas conectadas y no conectadas.

Desde el punto de vista de las tecnologías que se van a implantar, queremos mencionar particularmente el caso de los makerspaces, que “constituyen ambientes de talleres informales ubicados en las instalaciones de la comunidad o instituciones educativas, donde la gente se reúne para crear prototipos o productos do-it-yourself en colaboración. Existe un acceso comunal y cooperativo a los dispositivos y suministros, los makerspaces reflejan la tendencia de la economía compartida que ha afectado a las industrias de transporte y hoteles.” (p. 42)

En 2014 se publicó el Study on innovation in higher education: final report, elaborado por Brennan et al. (2014) y publicado por el Directorate for Education and Training de la Comisión Europea. El estudio abordaba la innovación en la educación superior como un elemento clave para la supervivencia del sistema universitario y para el desarrollo de la sociedad del conocimiento. La innovación en la Universidad se enfrenta a diversos retos: las presiones derivadas de la globalización, una oferta y demanda de educación superior fluctuantes, y los problemas de financiación. Se constatan tres elementos clave en el proceso de innovación universitaria:

  • Una falta de profesionalización de la gestión de la innovación en las Universidades. Una de las razones puede ser el que los puestos estén ocupados muchas veces por los propios académicos.
  • Se generan espirales de innovación resultando en una mayor capacidad de respuesta de la institución ante los desafíos del entorno. El entorno afecta a las innovaciones del mismo modo que el éxito de las innovaciones redunda en la transformación del propio sistema.
  • Las innovaciones se llevan a cabo de una manera incremental, frente a cambios más radicales o disruptivos.

El papel de las nuevas tecnologías para la innovación es determinante en dos sentidos. Por un lado, el uso de las tecnologías y la visión que sobre ellas se desarrolla actúan como facilitadores de prácticas innovadoras, no sólo como innovaciones en sí mismas. Es decir, constituyen elementos generativos, son principios de otras cosas, no solo finales en sí mismas. Por otra parte las nuevas tecnologías funcionan como un facilitador para pasar de un modelo educativo centrado en la institución a un modelo centrado en el estudiante.

El estudio recomienda comprometer al profesorado para explorar el potencial de las tecnologías para la educación y el aprendizaje.

La Universidad de Oxford publicó en 2015 el documento International Trends in Higher Education 2015 donde su International Strategy Office revisaba algunas de las principales tendencias de los sistemas universitarios en el Reino Unido e internacionalmente. En el mismo incluía un caso de estudio centrado en el papel central que la tecnología está adquiriendo en los sistemas educativos a nivel mundial.

Uno de los elementos clave es el desarrollo de los MOOCs (Massive Open Online Courses), un formato de curso abierto, masivo y gratuito que ha llevado a consolidar al menos dos grandes plataformas, Coursera y edX, con más de 150 instituciones de primer nivel participando en ellas. Los MOOCs surgieron con gran fuerza en el año 2012, convirtiéndose en una gran promesa, al tiempo que en una amenaza para las Universidades “tradicionales”. Actualmente el grado de entusiasmo se ha rebajado considerablemente y pese a constituir una oferta muy interesante para acceder a contenidos de alta calidad, se enfrenta también a problemas importantes como el reducido porcentaje de finalización de los cursos o el debate sobre la concesión de créditos por los cursos o sobre el pago o no por la obtención de certificados verificados por las Universidades. Es importante no olvidar que lejos del modelo de MOOCs centrado en plataformas con un reducido grado de innovación en sus formatos, los primeros MOOCs llevados a cabo respondían a una filosofía basada en la generación de una comunidad de práctica donde la red era la que otorgaba valor al curso mediante los contenidos que se compartían o las relaciones que se establecían. Este último planteamiento es el que buscaba obtener un máximo rendimiento de las características emergentes de la Web.

El empleo de la tecnología en los programas educativos reviste múltiples formatos, según destaca el Informe, desde el empleo de entornos virtuales de aprendizaje (Virtual learning environments, VLS; o Learning Management Systems, LMS), hasta el desarrollo de formatos híbridos como los mencionados anteriormente, donde enfoques como el de la “clase invertida” (flipped classrooms) adquieren especial protagonismo. El modelo de “clase invertida” propone el empleo de vídeos y otros materiales de forma previa a la clase presencial con el objeto de anticipar la “transmisión de contenido” a un entorno virtual donde el estudiante puede adaptarlo a sus preferencias, liberando el tiempo con el profesor para la resolución de problemas o para trabajar en proyectos.

Al margen de estos enfoques, el desarrollo de los entornos personales de aprendizaje son de especial interés para integrar las herramientas y estrategias digitales en la docencia universitaria. Si bien no los menciona el informe que revisamos, sí va a constituir parte de nuestra propuesta docente en este Proyecto.

Otras innovaciones tienen una doble incidencia, tanto docente como con fines de investigación. Es el caso de la curación y preservación de contenidos digitales, la digitalización de recursos, el Big Data y las nuevas formas de analítica y los movimientos de acceso abierto, tanto de datos como del sistema científico de publicaciones.

Finalmente cabe reseñar que el estudio The Future of Learning: Preparing for Change elaborado por Redecker et al. (2010) del Instituto de Estudios de Prospectiva Tecnológica, presenta algunas ideas de gran relevancia en relación con la aplicación de la tecnología para la docencia y el aprendizaje. Destacamos las siguientes:

  • La tecnología será uno de los principales impulsores del cambio en el mercado laboral y, por tanto, determinará las competencias que se deban adquirir.
  • La clave para preparar adecuadamente a los estudiantes para el mundo digital es rediseñar la propia educación y fomentar la colaboración participativa y digital dentro de cada centro institución educativa pero también fuera de sus propios límites.
  • El aprendizaje se basará en los principios de autoaprendizaje, aprendizaje en red, conectividad e interactividad, y credibilidad colectiva.
  • Será imprescindible actualizar y mejorar las competencias adquiridas a lo largo de toda la vida.
  • Las instituciones deben replantearse como infraestructuras flexibles, abiertas y adaptativas abiertas a la participación ciudadana.

El discurso de las competencias sitúa las competencias digitales en un lugar muy destacado. Si bien son varias las aproximaciones a la cuestión, uno de los análisis más completos a la vez que sintéticos es el elaborado por el Institute for the Future con el nombre Future Work Skills 2020. La Figura muestra las transformaciones clave y las habilidades necesarias para enfrentarlas con un horizonte en el año 2020.

Future Work Skills 2020 por el Institute for the Future (2011)

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Giramos ahora la mirada hacia el contexto iberoamericano, donde la Universidad española goza de un destacado ámbito de influencia. En 2014 se publica la Carta Universia Río 2014, resultado del “III Encuentro de Rectores” celebrado en julio de 2014 en Río de Janeiro. En dicha carta se marcan las siguientes diez claves estratégicas:

  • La consolidación del Espacio Iberoamericano del Conocimiento (EIC).
  • La responsabilidad social y ambiental de la Universidad.
  • La mejora de la información sobre las Universidades iberoamericanas.
  • La atención a las expectativas de los estudiantes.
  • La formación continua del profesorado y el fortalecimiento de los recursos docentes.
  • La garantía de calidad de las enseñanzas y su adecuación a las necesidades sociales.
  • La mejora de la investigación, la transferencia de sus resultados y la innovación.
  • La ampliación de la internacionalización y de las iniciativas de movilidad.
  • La utilización plena de las tecnologías digitales.
  • La adaptación a nuevos esquemas de organización, gobierno y financiación.

Incluimos las consideraciones realizadas sobre el empleo de las tecnologías digitales, dado que son parte importante del perfil de esta plaza (pp. 7-8):

“Las tecnologías digitales están provocando un trascendental cambio en el escenario educativo presente, al tiempo de que genera profundas transformaciones e innovaciones, en ocasiones disruptivas, en los modos de generación, acceso, reproducción, transmisión y acumulación de conocimiento.

Adaptarse a este proceso de cambio imparable constituye un reto ineludible para las Universidades iberoamericanas que no han desarrollado todavía, con la profundidad requerida, una visión digital que abarque todo su potencial.

La cooperación interuniversitaria resulta especialmente conveniente en este ámbito para promover iniciativas orientadas a la investigación y el desarrollo de modelos de soporte y elaboración de contenidos educativos digitales; impulsar la formación continua con recursos en la Red; ofrecer servicios de investigación convergentes; diseñar políticas y programas de divulgación libre del conocimiento; disponer de recursos compartidos; desarrollar programas educativos abiertos en línea (MOOCs) y formar redes de conocimiento con una adecuada articulación de los procesos locales y globales que garanticen calidad y acreditación.

La ubicuidad de las tecnologías digitales plantea además nuevas necesidades como las de hacer evolucionar los esquemas de colaboración institucional induciendo alianzas internacionales en favor de la educación y la innovación abiertas; o la de impulsar la coordinación de las agencias de acreditación en la validación de las enseñanzas en entornos digitales.”

Entre las propuestas de actuación se habla de establecer un “Espacio digital iberoamericano, para reforzar la cooperación interuniversitaria en el desarrollo y uso conjunto de las nuevas tecnologías, las enseñanzas, contenidos, métodos y programas en abierto, MOOCs, a partir de los recursos y el soporte que proporciona la disponibilidad, trayectoria, arraigo y logros de la red Universia”.

En el ámbito español nos gustaría destacar el diseño estratégico de la Escuela de Organización Industrial que González et al. (2011) llevaron a cabo. Algunos de los planteamientos realizados son completamente vigentes en nuestros días y apuntan una senda que explorar. Destacamos los más significativos:

  • La institución se concibe como una plataforma, como un lugar abierto en el que se propicia la interacción y la generación de valor se mide por la capacidad de atraer talento.
  • Se promueve el talento, la diversidad y el desarrollo de la identidad digital de la institución, de los profesores y de los estudiantes. Se persigue la “proyección de los alumnos construyendo su propia identidad digital a través de portfolios en red que muestran quiénes son y cuáles son sus credenciales profesionales desde la transparencia y legitimidad que aporta su trabajo en abierto” (p. 44).
  • Se propone una gestión abierta hacia dentro, mediante el empleo de tecnología como blogs, microblogging, entornos de trabajo colaborativo, etc.
  • Se visualiza como institución líder en las redes sociales, a través de su imagen de marca y de una gestión de la reputación transparente.
  • El proyecto se convierte en el eje del aprendizaje, constituyendo “el vector que aglutina el trabajo de todos los agentes que intervienen en un programa formativo: alumnos, profesores, tutores, coordinadores y directores” (p. 42).
  • Los proyectos cuentan con webs propias que conforman espacios virtuales de colaboración.
  • Se transforman los espacios del centro en talleres o laboratorios para el “coworking”.
  • El trabajo en red, mediante el uso de blogs y otras herramientas de comunicación social, conforma un diario público de aprendizaje y un laboratorio transparente de investigación, prueba y error.
  • Se facilita la creatividad y la toma de decisiones disruptivas, reduciendo la aversión a adoptar riesgos.
  • La institución integra en el proceso de aprendizaje los conceptos de juego y simulación, esto es, la determinación de objetivos, el estudio y diseño de estrategias para alcanzarlos, el ensayo-error, la colaboración y la competición.
  • El mundo se convierte en la institución, desde una consideración de que “el aprendizaje se produce de manera expandida en cualquier lugar y en cualquier momento. Sólo hay una realidad que integra las experiencias presenciales y digitales” (p. 43).
  • Desde una concepción constructivista del conocimiento, la biblioteca se transforma en un centro de recursos para el aprendizaje donde se convive socialmente.
  • El aprendizaje se hace móvil gracias a los dispositivos digitales que todos llevamos con nosotros.
  • Los contenidos se generan en abierto, con licencias libres y se comparten en red.
  • Se incentiva la emisión de las clases en directo y en abierto.
  • A través de la tecnología se procura proporcionar una experiencia personalizada de aprendizaje.
  • La institución centra su propuesta de valor en el desarrollo de experiencias de aprendizaje, no en la venta de contenidos.
  • Se inicia un proceso de renovación continuada de la oferta formativa y un crowdsourcing para la detección de tendencias.
  • El aprendizaje a lo largo de toda la vida es un objetivo que se alcanza en parte mediante el desarrollo de entornos de aprendizaje personales basados en herramientas digitales como las que se sugieren en el plan estratégico.
  • Se desarrollan programas online que complementan la oferta presencial o híbrida, ampliando así los límites de la organización.
  • La institución se convierte en un agente de innovación social y de dinamización de su entorno social.

Recientemente un equipo liderado por Carlos Scolari (2014) de la Universitat Pompeu Fabra elaboró el informe #UPF2020 Diseñar 
la Universidad del futuro. En él se desarrollaban una serie de diez propuestas para el futuro de la institución. Se incluyen a continuación (p. 8):

  • Formación pedagógica: Potenciar el diseño y realización de talleres y otras actividades de formación pedagógica para el profesorado universitario y los alumnos. La pedagogía no es solo una cuestión del profesorado, es una actividad que involucra docentes y estudiantes.
  • Reducción de la burocracia: Reducir al mínimo los procesos de gestión y administración para favorecer la emergencia de nuevas iniciativas y experiencias. Generar espacios o momentos libres de los protocolos administrativos e informáticos para potenciar la creación colectiva.
  • Rediseñar espacios de trabajo más flexibles y polivalentes: Reformar los espacios para facilitar la comunicación profesor-profesor, profesor-estudiante, estudiante- estudiante, etc. El rediseño de espacios tendría que ser un proceso colaborativo y participativo.
  • Trabajos finales interdisciplinarios: Potenciar el desarrollo de trabajos finales de grado y postgrado conjuntos entre alumnos de diferentes facultades, departamentos y áreas de conocimiento.
  • Eventos interdisciplinarios: Potenciar la organización de eventos de carácter científico interdisciplinar entre los diferentes departamentos y grupos de investigación.
  • Promover la participación de los estudiantes en el contexto de una nueva metáfora institucional: Se tendría que erradicar la concepción que considera al estudiante un “cliente” y reemplazarla por otra idea: el estudiante como miembro o socio de una comunidad de conocimiento donde participan otros sujetos (profesores, investigadores, personal administrativo, etc.). La participación en esta comunidad implica derechos y obligaciones para todos los participantes.
  • Conocimiento y aprovechamiento de las nuevas pedagogías: La formación pedagógica del profesorado, a menudo, es baja. Muchos jóvenes investigadores entran en la docencia sin ningún tipo de formación específica (el resultado es evidente: se repiten las pedagogías tradicionales, las únicas conocidas por el nuevo profesorado). Es necesario organizar talleres para formar a los jóvenes investigadores y profesores en el ámbito de las nuevas pedagogías.
  • Itinerarios de formación más flexibles: Desarrollar un sistema de itinerarios de formación más flexibles para que los estudiantes puedan formarse más libremente escogiendo las materias que les interesen más allá de una facultad o departamento.
  • Ampliar la oferta educativa: Las Universidades son máquinas que producen un cierto tipo de artículo o género (grados, masters, cursos de verano, diplomaturas y doctorados). Es necesario diseñar nuevos “productos” y formatos educativos más breves, modulares y flexibles.
  • Experimentar nuevos formatos organizacionales: La producción de nuevos formatos educativos implica modificar las líneas de producción. En este documento se ha presentado una lista de nuevos formatos organizacionales que se podrían incorporar a la institución universitaria.

En el estudio se identificaron prácticas alejadas de los formatos tradicionales de formación, generalmente proyectos periféricos que no entran dentro del paraguas institucional de la Universidad. En su opinión son formatos en los que se avanzará en el futuro cercano. La experiencia indica que debido a la reducción de barreras de entrada que ha propiciado la tecnología, las iniciativas que la institución no quiera o no pueda acoger tendrán la posibilidad de realizarse fuera de sus límites. La Tabla 1.3 indica estos nuevos actores institucionales y formatos organizacionales.

Nuevos actores institucionales y formatos organizacionales

Formatos Descripción
Plataformas abiertas y descentralizadas de formación en línea Sistemas formativos de acceso libre y gratuito que permiten a los usuarios crear sus propios cursos y compartirlos.
Plataformas abiertas y centralizadas de formación en línea Sistemas formativos de acceso libre y gratuito que ofrecen cursos diseñados y producidos por la misma organización. Los MOOCs son un caso paradigmático de esta tipología.
Otras plataformas Sistemas que proponen espacios de intercambio entre profesionales y lugares de aplicación de conocimientos.
Repositorios Plataformas abiertas destinadas a compartir contenidos educativos o científicos.
Redes sociales y comunidades de prácticas Redes, plataformas y sistemas que funcionan como comunidades de usuarios alrededor de las prácticas de formación o investigación.
Instrumentos Tools para facilitar los procesos de enseñanza-aprendizaje, de investigación o la gestión textual y bibliográfica.
Labs Espacios colaborativos dedicados a la experimentación y la creación colaborativa que se caracterizan por su huella tecno- artística o tecno-científica. Estos espacios destacan por la multidisciplinariedad, la abertura (se inspiran en los principios de la free culture, del programario open source y el open knowledge Exchange), la experimentación y el aprendizaje no formal (learning by doing).
Escuelas avanzadas de diseño y negocios A causa del tipo de contenidos que han de trabajar los alumnos y porque se mueven con una cierta autonomía respecto a las estructuras universitarias, muchas escuelas de diseño y las business schools han podido general entornos pedagógicamente avanzados.

Fuente: Scolari et al. (2014: 6)

Fotografía de Zuzi Janek.

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