Cronología de una ¿revolución educativa?

Durante los últimos 4 años de crisis ecónomica en España los debates sobre el modelo de la educación universitaria han estado capitalizados por tres discursos, como apunta Scolari, el de Bolonia, el de la innovación y el de la propia crisis. Por una parte Bolonia, si bien como discurso sigue funcionando, se podría considerar un proyecto fallido o al menos suspendido sine die. Recordemos que aún cuando la crisis no había estallado, nuestro país apostó por hacer un cambio de modelo a coste cero que ha acabado por modificar las formas y no tanto el fondo. Por otra parte, el discurso de la innovación, vinculado a la idea de transferencia de conocimiento, sigue en buena forma, si bien habría que examinar su eficacia y su viabilidad en un momento en el que el discurso de la crisis deja en suspenso cualquier plan estratégico de futuro.

Mientras todo esto ocurre en nuestro país y en otros países europeos (también en Estados Unidos y otras partes del globo), hemos observado con no poca sorpresa, expectación y no menos cautela e incertidumbre el desarrollo de proyectos de educación basados en Internet que de un modo más silencioso pero de forma más radical pueden subvertir el modelo universitario que nos ocupa, corriendo el riesgo de dejarnos fuera de contexto en los debates que mantenemos.

Presento a continuación una breve cronología de los proyectos que desde 2009, con el lanzamiento de Khan Academy, están marcando esta nueva forma de entender la educación. En este recorrido, el año 2012, al que aún le restan 5 meses, constituye el epicentro de esta tormenta cuyos efectos aún son impredecibles. ¿Estamos ante una revolución educativa?

open education

Cronología

2009 – Khan Academy: este proyecto se centra en la educación primeria y secundaria, ofreciendo materiales y cursos gratuitos mediante un sistema de vídeos, ejercicios y evaluación basado en mecánicas de juego (puntos, badges, etc.). Es un sistema que deja lugar a la participación tanto de alumnos como de profesores. La plataforma permite a los profesores llevar a cabo un seguimiento de sus propios alumnos para centrarse, en un contexto de formación presencial, en apoyar a aquellos con mayores dificultades en determinadas áreas. Un proyecto vinculado a Khan Academy es MIT+K12, que, liderado por el MIT, pretende que sus estudiantes creen vídeos explicando cuestiones científicas y experimentos a alumnos de primaria y secundaria. No es el único proyecto en esta línea. Un ejemplo sería Mathalicious, cuyo objetivo es enseñar matemáticas a través de casos de la vida real.

2011 – Mozilla Open Badges Project: el proyecto pretende certificar mediante acreditaciones o insignias (badges) distintas competencias y habilidades que generalmente no son reconocidas. El proyecto parte de la idea de que el aprendizaje ocurre en todo momento y lugar, no solo en el contexto de la educación formal. Sin embargo, los sistemas de evaluación y certificación no son capaces de reconocer las habilidades y logros que entran dentro de la educación no formal e informal.  El objetivo es certificar mediante badges estas habilidades y competencias haciéndolas visibles en la Web o en otros soportes físicos. Se pueden conseguir los badges a través de otras instituciones o proyectos como Peer to Peer University (P2PU).

2011 – Artificial Intelligence course en Stanford University: este curso, dirigido por Sebastian Thrun y Peter Norvig, supuso un hito por su éxito dando pie al desarrollo de las plataformas de cursos online. Se trataba de un curso online y gratuito con una amplia repercusión en todo el mundo.

2012 – Udacity: a partir de la experiencia anterior, Sebastian Thrun, junto a David Stavens y Mike Sokolsky, crean esta plataforma con el objetivo de democratizar el acceso a la educación. Se trata de una empresa privada cuyo modelo de negocio es similar al de una agencia de empleo, ofreciendo profesionales formados a través de sus cursos a empresas.

2012 – edX: es el  resultado de la unión de la Universidad de Harvard al proyecto del MIT, MITx, con el objetivo de proporcionar cursos online abiertos de sus asignaturas. Recientemente la Universidad de Berkeley se ha sumado al consorcio.

2012 – Coursera: fundada por Andrew NG y Daphne Koller, profesores de Stanford, cuentan con cursos de profesores de instituciones tales como Stanford, Princeton, Penn Michigan, Caltech, Duke y University of Virginia.

2012 – The Faculty Project: es un proyecto que surge en línea de los anteriores a partir de Udemy, sitio que oferta cursos online (de pago y gratuitos). Participan profesores de universidades en un segundo nivel del escalafón estadounidense.

2012 – TED Ed: es un proyecto lanzado por TED proporcionar formación aprovechando su popular modelo de conferencias.

2012 – P2PU: cito la propia descripción que incluyen en su web: “La Universidad Peer 2 Peer (Peer-to-Peer, De Igual a Igual) es un proyecto educativo con base social que organiza el aprendizaje fuera del marco institucional y da a quienes aprenden reconocimiento por sus logros. P2PU crea un modelo para aprender durante toda la vida que complementa los modelos tradicionales de educación superior formal. Al potencializar Internet y los materiales educativos en línea y abiertos, P2PU posibilita oportunidades educativas de alta calidad y bajo costo.” La P2PU permite la obtención de badges que acreditan competencias y habilidades. Están vinculados con el proyecto Open Badges.

Otras iniciativas que se pueden mencionar en este campo son: Education Portal, WatchKnowLearn, backpack.tv, OER UniversityiTunes U, EverFi.

Características

Resumo aquí algunas de las características de estos proyectos:

  • En su mayoría, se trata de propuestas de cursos online, personalizados, abiertos y gratuitos.
  • En relación con la gratuidad, en los Estados Unidos se está viviendo una profunda crisis en la financiación de la educación superior, con condiciones cada vez más desfavorables para la solicitud de créditos de estudio por parte de los estudiantes. Se constata la existencia de una burbuja financiera vinculada a los créditos a estudiantes. Se plantean nuevas formas de financiar educación de calidad a través de cursos masivos online impartidos por docentes de gran prestigio. Un  modelo alternativo es el propuesto por Udacity, por ejemplo, actuando como una agencia de empleo. Los ingresos obtenidos por esa vía permitirían mantener el servicio de cursos gratuitos.
  • Algunos de los cursos llevados a cabo permiten obtener certificaciones, en algunos casos de instituciones educativas de gran prestigio. Sin duda el valor en el mercado de estos certificados no es comparable al obtenido en la educación tradicional impartida por estas universidades, sin embargo aquí dependerá de las empresas el otorgar un valor u otro a esta formación de cara a la obtención de un empleo. Estas certificaciones permitirán también que los estudiantes desarrollen itinerarios formativos personalizados.
  • En cuanto a la apertura de los cursos, han surgido en estos últimos años propuestas de cursos masivos que aprovechan no sólo el conocimiento de los organizadores de los mismos (modelo unidireccional), sino el conocimiento que reside en la red de aquellos que aprenden, interactuando, compartiendo información, generando entradas en sus blogs, etc. Es el modelo de los MOOC (Massive Online Open Course), en una línea que se vincula al conectivismo. Se trataría de modelos de formación distribuidos. Cabría preguntarse: ¿un curso tipo Coursera responde al modelo de MOOC? En mi opinión no. Siguen siendo una propuesta basada en un profesor o equipo docente que dirige la formación, frente a lo que sería un modelo más abierto y distribuido.
  • Se desarrollan innovaciones en los sistema de evaluación, por ejemplo mediante el empleo del peer assessment (evaluación entre pares), de modo que el desarrollo de los cursos sea más viable y las pruebas propuestas a los alumnos más complejas (Coursera).
  • Algunas de las iniciativas buscan poner en valor el aprendizaje informal mediante propuestas para reconocer competencias y habilidades (Open Badges).

Algunos de los cursos online organizados han generado un gran impacto generando popularidad y retornos de distinto tipo a profesores que han participado en ellos. Este puede ser un camino que haga atractivo estos proyectos. Con todo, cabría cuestionar hasta qué punto las universidades estarán decididas a apoyar estas iniciativas si acaban cuestionando el modelo de educación superior tradicional que es el que sustenta su modelo de negocio. ¿Será esto una buena excusa para acabar con más profesores e investigadores? ¿Veremos surgir alguna propuesta europea en este sentido?

Si bien la última década ha visto crecer el movimiento de los Recursos Educativos Abiertos (OER, Open Educational Resources), creo que la próxima decada será la de los cursos abiertos online. Parece un paso lógico: los contenidos educativos cobran vida a través de una experiencia educativa cada vez más enriquecedora.

Existen otras muchas cuestiones que comentar y matizar. Estoy trabajando en otros dos artículos: uno analizando las tres propuestas vinculadas a grandes universidades de Estados Unidos (edX, Coursera y Udacity) y otro sobre el futuro de aquí a 2020. Pronto estarán publicados.

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